La paz y la no-violencia
Jesús, condúcenos a buscar y construir la paz mediante la práctica de la justicia, la misericordia y la defensa de la vida, puesto que la justicia, vida y paz son inseparables.
Con las bienaventuranzas nos has inspirado a la espiritualidad de la paz y la no violencia y nos invitas a decir no a la injusticia, la venganza, el abuso de poder y al armamentismo.
Espíritu Santo, ayudanos a decir sí al esfuerzo por una sociedad alternativa, a una opción por la vida. Que seamos personas testigos de la paz y la no violencia, que pasemos por el mundo amando con la ternura y compasión de Jesús quien proclama la verdad a costa de la vida, que denuncia valientemente la explotación humana, que no guarda rencor sino perdona y llama a la reconciliación y nos llama a construir una sociedad justa en donde quepamos todos. Amen.
(Fragmentos del libro, Espiritualidad desde América Latina, de Fernando Bermúdez) |